RECICLA ACEITE PARA PROTEGER EL PLANETA

Reciclar el aceite usado es un gesto que contribuye al cuidado del planeta. Al tirarlo por el desagüe, contribuimos a la contaminación que actualmente amenaza la naturaleza. Un litro de aceite usado (para cocinar, industrial o de motor) puede llegar a contaminar miles de litros de agua. En las depuradoras, es uno de los residuos más difíciles de eliminar.

Cuando el aceite acaba en los ríos y mares, pone en peligro los ecosistemas acuáticos. Evita el intercambio de oxígeno y el paso de la luz. Es por ello que animales y plantas que viven en la zona comenzarán a morir si el rio o el mar sigue en este estado. Además, contienen metales pesados (grupo de elementos químicos que son una amenaza para el agua y los suelos) que pueden llegar a perdurar en el medioambiente hasta 15 años.

Reciclar el aceite usado y depositarlo en los puntos de recogida para su correcta gestión conlleva los siguientes beneficios:

  • Se evita que el residuo acabe en el medioambiente, con lo que se ayuda a cuidar del planeta.
  • Se evitan emisiones de CO2. Se ahorra la emisión de 3 toneladas de CO2 por cada tonelada de aceite reciclado.
  • No se precisa tanto esfuerzo en las depuradoras de aguas residuales por lo que también habrá un ahorro económico.
  • Se evitan las obstrucciones de los sistemas de saneamiento y los malos olores en las viviendas.
  • Se evita que se desarrollen microorganismos que pueden ser perjudiciales para la salud.
  • Supone un ahorro en materias primas y energía.

Antes de reciclarlo, se debe pensar en la reutilización (una de las 3R a tener en cuenta antes del Reciclaje). Por ejemplo, con el aceite se pueden hacer jabones artesanales, velas, cremas, etc.