Acciones municipales
Contaminación atmosférica

RESPUESTA CORTA

La contaminación atmosférica continúa produciendo estragos en la salud de los seres humanos y se calcula que afecta ya al 90 % de la población mundial, además de ser responsable de la muerte prematura de siete millones de personas cada año, entre ellos 600.000 niños (datos ONU 2019). De acuerdo con ONU-Habitat, las ciudades producen más del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo.

La contaminación atmosférica supone un riesgo de primer orden para las madres gestantes, habiéndose encontrado igualmente vínculos entre el rendimiento escolar, las enfermedades crónicas en menores de 5 años y la exposición a gases contaminantes. La Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial indicaron en noviembre de 2019 que serían los niños entre los 0 y 5 los más afectados si no se toman acciones radicales contra la crisis climática que hoy en día vivimos.

Además, la contaminación es un factor determinante para el agravamiento del calentamiento global y el cambio climático.

Los principales gases atmosféricos contaminantes son los siguientes:

  • Óxidos de azufre (SOx), especialmente el SO2
  • Óxidos de nitrógeno (NOx)
  • Ozono (O3)
  • Monóxido de carbono (CO)
  • Partículas en suspensión (PM o PM10 y PM2.5)

En el caso de Bilbao, la transición de ciudad industrial a ciudad de servicios experimentada en las últimas décadas ha supuesto una mejora en las condiciones de la calidad del aire, aunque aún es necesario hacer más mejoras, ya que se estima que más del 40 % de los GEI que emite la ciudad tienen su origen en el transporte.

RESPUESTA LARGA

Para ahondar un poco más en el tema, te explicamos los efectos de los diferentes gases contaminantes:

  • Óxidos de azufre (SOx), especialmente el SO2

Se genera por la quema de sustancias que contienen azufre, como el carbón o el petróleo. Cuando interactúa con el agua de lluvia y en combinación con otros gases, origina la denominada lluvia ácida. Su inhalación genera problemas respiratorios que se manifiestan en forma de insuficiencia pulmonar, entre otras enfermedades que pueden derivarse de estos tales como:

  • Irritación ocular por formación de ácido sulfuroso, edema pulmonar, paro cardíaco, colapso circulatorio o queratitis.
  • Óxidos de nitrógeno (NOx)

Se generan inicialmente como óxido nítrico (NO) producido por bacterias en el suelo y los océanos, y que, al combinarse con el oxígeno presente en la atmósfera, da lugar al dióxido de nitrógeno (NO2). En las zonas urbanas, más del 75 % de este compuesto está generado por el tráfico rodado. Aunque afecta a la salud de diversas formas, destacamos su afección a órganos tales como el hígado o el bazo, incidiendo igualmente sobre el sistema respiratorio.

Respirar altos niveles de óxidos de nitrógeno puede rápidamente producir:

  • Quemaduras, espasmos y dilatación de los tejidos en la garganta y las vías respiratorias superiores, o reducción de la oxigenación de los tejidos del cuerpo.
  • Ozono (O3)

Compuesto que resulta de la reacción de compuestos tales como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles (COV). Aún en las capas altas de la atmósfera tiene un efecto beneficioso, al formar parte de la capa de ozono que protege la tierra de las radiaciones ultravioleta, pero en cotas cercanas a la superficie terrestre origina graves problemas respiratorios irritando las mucosas y pudiendo llegar a producir afecciones pulmonares. Elevados niveles de ozono pueden causar:

  • Enfermedades respiratorias crónicas.
  • Monóxido de carbono (CO)

Gas ya mencionado en la introducción referida al cambio climático, que como compuesto secundario genera el dióxido de carbono, uno de los principales de gases de efectos invernadero. Desde una perspectiva de salud y una vez que el monóxido de carbono se introduce en el torrente sanguíneo, provoca una disminución del oxígeno en sangre, con el perjudicial efecto que este proceso causa sobre los tejidos y órganos humanos. Respirar monóxido de carbono puede causar:

  • Dolor de cabeza, mareo, sensación de desvanecimiento o cansancio.

A niveles más altos la exposición al monóxido de carbono puede causar:

  • Somnolencia, alucinaciones convulsiones o pérdida de conocimiento.
  • Partículas en suspensión (PM o PM10 y PM2.5)

Este componente también ha sido mencionado en la sección correspondiente al cambio climático. Estás partículas están compuestas por diminutos fragmentos resultantes, por ejemplo, del desgaste de los neumáticos y frenos de los vehículos, las partículas de hollín o polvo. Las partículas están consideradas como los contaminantes más peligrosos para la salud humana, ya que su pequeño tamaño favorece que puedan transportar sustancias nocivas a prácticamente cualquier parte del interior del cuerpo humano.

Respirar estas partículas puede generar:

  • Bronquitis simple o crónica, problemas cardiovasculares o intoxicación de la sangre.

Objetivos y acciones

En el caso de Bilbao, el Ayuntamiento ha tomado acciones para lograr la reducción y mitigación de estos gases contaminantes:

Se busca concienciar a la ciudadanía en relación con los riesgos que tienen los contaminantes atmosféricos y ofrecer y dar a conocer alternativas para contaminar menos en nuestra vida diaria, como los medios de transporte alternativos, son dos de los principales retos que el Ayuntamiento se ha propuesto alcanzar.

El cumplimiento de estas metas se sustenta en parte por los siguientes acuerdos de índole medioambiental suscritos por el Ayuntamiento de Bilbao:

  • Carta de Aalborg, firmada por el consistorio bilbaíno el 31 de marzo de 1998. La adhesión a este acuerdo sienta las bases para la progresiva implantación de la Agenda Local 21 en Bilbao, uno de cuyos instrumentos básicos es el Plan de Acción Local.
  • Covenant of Mayors for Climate & Energy, conocido anteriormente como el Compact of Mayors, fue firmado por el Ayuntamiento de Bilbao el 21 de mayo de 2010. Su implementación en el caso concreto de Bilbao se plasma, por ejemplo, en la ampliación de la red de Metro Bilbao o la promoción del uso de la bicicleta a través del Plan Bilbonbizi, aumentando un 100% los usuarios del servicio de préstamo de bicicletas.
  • Firma de la Declaración vasca el 27 de abril de 2016 BasqueDeclaration. Este documento también puede ser suscrito por particulares.
  • Plan de la mejora de la calidad del aire en Bilbao, firmado el 28 de mayo de 2018. Convenio de colaboración entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao para la elaboración de un plan de mejora de la calidad del aire que reduzca las emisiones a la atmósfera de dióxido de nitrógeno (NO2).

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