Cómo afecta el cambio climático a
La salud

 

¿Qué afección tiene el cambio climático sobre tu salud?

El cambio climático se asocia habitualmente con un aumento de la temperatura global, factor que puede contribuir a alterar el complejo mecanismo de termorregulación del cuerpo humano gracias al cual nuestro organismo se mantiene a aproximadamente 37 ºC. Es decir, cuanto más adversas y duraderas sean las condiciones ambientales, más esfuerzo tendrá que efectuar el cuerpo para mantenerse en esa temperatura ideal.

En la actualidad, aproximadamente el 30 % de la población mundial está expuesta a condiciones climáticas que amenazan este umbral durante al menos 20 días al año, aunque las proyecciones indican que este porcentaje puede aumentar hasta el 48 % – 74 % dependiendo de la evolución de las emisiones atmosféricas que contribuyen al cambio climático.

Y, por supuesto, un aumento en las temperaturas, especialmente en las nocturnas, también puede traducirse en una mayor dificultad para conciliar el sueño (no hace falta que te digamos con qué sensación te levantas esas noches que no logras pegar ojo, ¿verdad?).

La transformación del clima también va a alterar la distribución de los insectos transmisores de enfermedades. ¿Crees imposible casos de dengue o zika en Bilbao a consecuencia de la picadura de mosquitos portadores de la enfermedad? Pues que según el proyecto de ciencia ciudadana Mosquito Alert, estos insectos cada vez están más cerca y seguirán propagándose a medida que las variables de temperatura y humedad les sean más propicias.

No obstante, uno de los principales problemas de salud no está directamente ocasionado por el cambio climático, sino por uno de sus detonantes: la contaminación del aire. Un problema en el que las actividades humanas tienen un importante peso.

Aunque la calidad del aire de Bilbao ha mejorado notablemente desde aquellos años en los que la industria localizada en el interior de la villa dibujaba una imagen gris, la contaminación atmosférica sigue siendo una cuestión a tener en cuenta, principalmente a causa del tráfico que soporta la ciudad.

La circulación de los vehículos que cada día transitan por las calles bilbaínas generan, entre otros contaminantes, óxidos de nitrógenos, monóxido de carbono (su oxidación genera el CO2 que actúa como gas de efecto invernadero) o material particulado que acaba en el interior de tus pulmones.

Este material particulado está compuesto, por ejemplo, por polvo, cenizas, hollín o polen. En ocasiones, verás que este contaminante también recibe la denominación de partículas PM10 y PM2.5, valores que hacen referencia a su diámetro en micras. Y es justamente este material particulado tan pequeño el más perjudicial para la salud, ya que su tamaño permite que lleguen hasta la parte más profunda del sistema respiratorio, agravando problemas ya existentes (bronquitis, dolencias cardiovasculares, etc.).  Su afección tal que en 2011 la Sociedad Española de Epidemiología publicó un comunicado en el que afirmaba que «conseguir reducir los niveles de PM10 por debajo de 20 µg/m3 en Bilbao, Sevilla y Madrid supondría un descenso de unas 3000 muertes al año».

Información de la calidad del aire en Euskadi- Mapa de ICA por estación.

Tu opinión nos importa

Seguro que tienes ideas o consejos útiles para poner en práctica.
¡envianoslos y ayudanos a mejorar!