BILBAO REÚNE A LA RED DE REFUGIOS CLIMÁTICOS PARA REFLEXIONAR SOBRE SU USO Y FUTURO EN LAS CIUDADES

El área de Movilidad y Sostenibilidad ha organizado una jornada técnica sobre los refugios climáticos. BBK Kuna ha acogido esta jornada.

El encuentro ha estado inaugurado por la teniente alcalde y concejala del área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, Nora Abete, que ha reiterado el compromiso del Ayuntamiento para ofrecer a la población estos espacios tan necesarios para proteger a la ciudadanía de los efectos de las temperaturas extremas durante el verano.

Víctor Trimiño, Director de Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, ha presentado un balance del funcionamiento de la Red de Refugios Climáticos, destacando su papel como medida de adaptación ante el cambio climático y protección de la salud pública.

Tras él, ha participado en la jornada Aitana Lertxundi, profesora agregada de Medicina Preventiva de la UPV/EHU.

REFUGIOS CLIMÁTICOS

Se trata de equipamientos o espacios que reúnen condiciones apropiadas para preservar o aliviar a la población de temperaturas extremas, así como para paliar los efectos negativos del calor extremo en la salud. Estos lugares son especialmente útiles y recomendables para la población más vulnerable, que podrá resguardarse y evitar un golpe de calor, que en los casos extremos puede provocar vómitos, palpitaciones, pérdida de conciencia, o incluso la muerte, sobre todo en las personas de edad infantil o en personas mayores, que suelen tener menos capacidad para soportar temperaturas extremas.

 

Bilbao dispone actualmente de 131 refugios climáticos. Se trata de 65 equipamientos interiores y 66 espacios exteriores. El 96% de la población de Bilbao se encuentra a menos de 300 metros de alguno de los 131 refugios climáticos que hay en el municipio, y el 43% lo está a menos de 100 metros.

Los espacios interiores que cumplen esta función son bibliotecas, centros cívicos, equipamientos deportivos, estaciones de transporte, museos, salas de exposiciones y centros comerciales, entre otros. Se trata de edificios por lo general refrigerados que disponen de agua y zonas de estancia en las que refrescarse y restaurarse de la fatiga provocada por las altas temperaturas.

Los refugios climáticos exteriores son zonas verdes de la ciudad que, por su cantidad de vegetación y sombra, mejoran la sensación térmica de las personas constituyendo una protección natural en los días de calor. Además, las fuentes y espacios con agua de la villa también pueden ser un buen aliado contra el calor para refrescarse e hidratarse.