DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES: ECOSISTEMAS ESENCIALES PARA LA VIDA

Cada 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una fecha que invita a reflexionar sobre la relevancia de estos ecosistemas y la necesidad de conservarlos. Los humedales cumplen funciones clave para el equilibrio ambiental y para el bienestar de las sociedades humanas, aunque con frecuencia no reciben la atención que merecen.

Esta jornada conmemora la firma de la Convención sobre los Humedales, que tuvo lugar en 1971 en la ciudad de Ramsar, Irán. Este acuerdo internacional promueve la conservación y el uso racional de los humedales a nivel global, reconociendo su valor ecológico, social y económico.

Los humedales son zonas en las que el agua es el elemento principal que condiciona el entorno natural y la vida vegetal y animal. Pueden permanecer inundados de forma permanente o solo durante determinadas épocas del año. Dentro de este grupo se incluyen espacios tan diversos como lagunas, pantanos, marismas, estuarios, manglares, turberas, deltas, arrecifes de coral, así como algunos ríos y lagos.

Durante mucho tiempo fueron considerados terrenos poco productivos, pero hoy se reconoce que se encuentran entre los ecosistemas más valiosos y productivos del planeta.

Además, también se puede mencionar el proyecto LIFE HUMEDALES, que es la mayor iniciativa europea de restauración de naturaleza en España, liderada por el MITECO. Su objetivo es restaurar más de 26.100 hectáreas de humedales en 107 espacios de la Red Natura 2000, mejorando la biodiversidad, la gestión del agua y el secuestro de carbono para combatir el cambio climático.

Los humedales son fundamentales para la biodiversidad, ya que albergan una enorme variedad de especies de plantas y animales. Muchas aves migratorias dependen de ellos como lugares de descanso y alimentación durante sus desplazamientos, y también constituyen el hábitat de peces, anfibios, reptiles, insectos y mamíferos, algunos de ellos en peligro de extinción.

Además, desempeñan un papel clave en la regulación del agua. Funcionan como esponjas naturales que absorben el exceso de agua durante lluvias intensas, reduciendo el riesgo de inundaciones, y liberan lentamente el agua almacenada en épocas secas, ayudando a mantener ríos y acuíferos.

Otra de sus funciones esenciales es la mejora de la calidad del agua. Gracias a sus suelos y a la vegetación que los compone, los humedales pueden filtrar contaminantes, sedimentos y nutrientes en exceso, contribuyendo a que el agua sea más limpia y saludable.

Los humedales también son importantes aliados frente al cambio climático. Ecosistemas como las turberas y los manglares almacenan grandes cantidades de carbono en sus suelos y plantas, lo que ayuda a reducir la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera.

Por último, estos espacios naturales sostienen los medios de vida de millones de personas en todo el mundo. Actividades como la pesca, la agricultura, el turismo y la recolección de recursos dependen directamente de la buena salud de los humedales, que además poseen un importante valor cultural, recreativo y espiritual.

A pesar de su enorme importancia, los humedales están desapareciendo a un ritmo acelerado. La urbanización, la expansión agrícola, la contaminación, el cambio climático y la sobreexplotación de recursos son algunas de las principales amenazas. Cuando un humedal se degrada o desaparece, no solo se pierden especies, sino también servicios esenciales como la protección frente a inundaciones o la provisión de agua limpia.

El objetivo principal de esta fecha es educar y concienciar a la sociedad. El Día Mundial de los Humedales pretende cambiar la percepción de estos ecosistemas como terrenos improductivos y destacar que son sistemas vivos indispensables, cuya conservación es clave para la vida y la naturaleza.