LA PENÍNSULA IBÉRICA ALBERGA MÁS DE 1.200 ESPECIES NO NATIVAS
Como consecuencia de la globalización, las invasiones biológicas se han convertido en una preocupación cada vez mayor debido a sus múltiples repercusiones ecológicas y socioeconómicas en la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. A pesar de la creciente disponibilidad y accesibilidad de los datos, hasta ahora no se ha realizado una evaluación exhaustiva de las especies no autóctonas establecidas y su distribución en la Península Ibérica.
Un estudio nuevo realizado por Soto et al. (Over 1200 non-native species are established in the Iberian Peninsula, 2025) señalan que más de 1200 especies no nativas están establecidas en la Península Ibérica. Además, la mayoría de las especies no autóctonas establecidas son plantas vasculares e insectos, concretamente de las clases Magnoliopsida e Insecta y de las familias Asteraceae y Formicidae, respectivamente. En general, las vías de introducción más comunes fueron las fugas de instalaciones humanas e introducciones relacionados con el transporte, pero su importancia varía entre los distintos países de la península. Las especies no autóctonas establecidas eran en su mayoría originarias de otras regiones del Paleártico, seguidas de las del Neártico y el Neotrópico. En cuanto al momento de la introducción, los primeros registros aumentaron de forma constante hasta las últimas décadas del siglo XX, cuando la tasa de introducción se ralentizó; sin embargo, siguen produciéndose nuevas introducciones. Por último, el análisis espacial de este estudio identificó que las zonas con alta densidad de población humana y las zonas costeras registraron el mayor número de especies no autóctonas establecidas.
De hecho, se podría concluir que la Península Ibérica alberga un gran número y diversidad de especies no autóctonas establecidas. Dado el aumento continuo de las introducciones acumuladas y el papel de las vías involuntarias impulsadas por el ser humano, es fundamental reforzar las medidas de prevención para reducir futuras invasiones. Sin embargo, dado que ya se han establecido muchas especies no autóctonas, es igualmente crucial realizar esfuerzos de gestión eficaces para frenar su propagación y mitigar los impactos consiguientes, especialmente en áreas de interés para la conservación.
Además, hay que tener en cuenta que el auge de las especies exóticas invasoras está ligado a varios factores: la movilidad de personas y mercancías que traen estas especies, la degradación de los habitas permitiendo la aclimatación de las especies alóctonas, debilitamiento de las poblaciones de especies autóctonas proporcionando nichos vacíos y la modificación del clima que favorece a las especies exóticas.
En el caso del municipio de Bilbao (País Vasco), tras un estudio realizado en 2022 por Ekos Estudios Ambientales (Estudio Sobre Amenazas y Oportunidades para la Biodiversidad en el Municipio de Bilbao), se podrían mencionar varias especies no nativas que se han registrado establecidas. Por ejemplo: plumero de la pampa (Cortaderia selloana), avispa asiática (Vespa velutina), carpa (Cyprinus carpio), tortuga de florida (Trachemys scripta), cisne vulgar (Cygnus olor), cotorra argentina (Myiopsitta monachus)…


