44 ESPECIES DESAPARECEN PARA SIEMPRE EN 2025 SEGÚN LA UICN

La crisis de biodiversidad se intensifica en todo el planeta. En 2025, un total de 44 especies animales, vegetales y fúngicas han sido oficialmente declaradas extintas, según los datos más recientes de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La UICN, responsable de la evaluación científica del estado de conservación de la vida en la Tierra, ha confirmado que durante el pasado año varias especies han desaparecido de forma definitiva. Entre ellas figuran aves migratorias como el zarapito fino (Numenius tenuirostris), pequeños mamíferos como ciertas musarañas isleñas, varios bandicuts australianos, y hasta caracoles marinos endémicos como Conus lugubris en Cabo Verde. Estas desapariciones se clasifican como irreversibles, lo que significa que no existen poblaciones viables de estos organismos en ningún lugar del planeta.

Los 44 casos confirmados son solo la punta del iceberg. La Lista Roja de la UICN incluye más de 48 600 especies en peligro de extinción actualmente, lo que representa alrededor del 28 % de todas las especies evaluadas hasta la fecha. Grupos clave como anfibios, corales, tiburones y rayas, cícadas y plantas diversas muestran tasas de amenaza especialmente altas. De hecho, tan solo en los últimos cinco años, un total de 310 especies han pasado a la categoría de extintas, según datos oficiales de la UICN.

Los factores que llevan a estas extinciones no son nuevos, pero su impacto se acelera cada vez más: pérdida y fragmentación de hábitats naturales, introducción de especies invasoras, sobreexplotación de recursos, enfermedades emergentes y cambio climático. Además, hay que tener en cuenta, que todas estas causas están directa o indirectamente ligadas a la actividad humana.

La Lista Roja no es solo un registro, sino una herramienta científica clave para priorizar estrategias de conservación, orientar políticas públicas y movilizar acciones que puedan frenar la pérdida de biodiversidad. La UICN y expertos en conservación insisten en que aún existe tiempo para evitar más extinciones, aunque esto requiere respuestas urgentes, coordinadas y ambiciosas por parte de gobiernos, comunidades y sociedad civil a nivel global. Para ello algunas de las acciones que se pueden hacer son las siguientes: apoyar proyectos de conservación locales y globales, reducir la huella ecológica individual y colectiva, fomentar políticas que protejan hábitats crítica, difundir información sobre la crisis de biodiversidad…

En conclusión, la desaparición de estas 44 especies en 2025 no es un hecho aislado, sino una señal de alarma que refleja el profundo deterioro de los ecosistemas a escala global. La pérdida de biodiversidad compromete el equilibrio natural del planeta y pone en riesgo servicios esenciales para la humanidad, como la seguridad alimentaria, el acceso al agua o la regulación del clima. Frenar esta tendencia exige un compromiso real e inmediato, en el que la conservación de la naturaleza deje de ser una opción y pase a ser una prioridad compartida para garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.